#EduCMooc: habilidades del CME

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¿Eres residente o nativo digital?

23- abril -2016 @Fran_SanchezG

¿Eres residente o nativo digital? 

978-84-9098-978-4Ángel-Pablo Avilés (@_Angelucho_) y Kepa Paul Larrañaga han escrito ¡Atención papás y mamás! Recomiendo la lectura de este práctico manual a todas las familias que quieran saber cómo enfrentar los nuevos retos que nos plantea el uso de la tecnología.

Hoy en día no entendemos el espacio como se entendía hace 50 años. Gracias a internet el niño cobra un protagonismo que antes no tenía. Por ejemplo, ¿quién no ha colgado en la Red alguna foto de las vacaciones, o un día especial en familia? Afirma Kepa que “el espacio privado de la infancia se está convirtiendo en un espacio abierto y público”. Un buen ejemplo de esto es el canal de youtube Verdeliss. Si lo visitas, podrás comprobar que esta familia numerosa va contando su día a día en esta plataforma online. En el momento en que escribo este artículo ya tienen mas de 500.000 seguidores.

Por el contrario, otros progenitores deciden no subir imágenes de la familia, especialmente de los elementary-school-1332472_960_720menores, a la Red. Parece claro que los tiempos han cambiado. No hace tanto, el espacio de los niños era privado y cerrado. Dejábamos a nuestro hijo en la escuela y nos enterábamos de lo que había hecho bien porque nos lo contaba la maestra o el mismo niño. Pero hoy, están las redes sociales. A través de ellas podemos saber que ya han llegado al destino de la excursión, cómo han ido las actividades que han realizado a través de las imágenes de facebook o twitter y hasta qué han aprendido y quién ha sido el monitor que les ha estado hablando.

Kepa nos pregunta ¿Cómo es nuestro espacio doméstico? ¿Es un espacio que integra las TIC? ¿Hasta que punto es correcto decir que esta generación es la generación de las TIC, o de internet? ¿Fueron, entonces, nuestros abuelos la generación de la electricidad? Los procesos tecnológicos han ocurrido a lo largo de toda la historia, pero esto no quiere decir que los mismos nos definan. En definitiva, los niños y los adolescentes no son niños TIC sino niños y adolescentes del siglo XXI.

¿Cómo nos sentimos los adultos frente a internet? ¿Sentimos que somos residentes o nativos digitales? Los niños son habitantes de un ciberespacio en el que crecen y se desarrollan sin distinguir las dos realidades que separamos los adultos: la física y la virtual.

INTIMIDAD, FRUSTRACIÓN Y ADICCIÓN: CLAVES.

Diapositiva121 ABRIL @Fran_SanchezG

Beatriz Lara es psiquiatra infantil y coordinadora de la Unidad de Salud Mental en el Hospital Nuestra Señora del Prado en Talavera de la Reina. Tuve la oportunidad de escucharla en unas conferencias en Madrid. Estos son los tres temas que más me llamaron la atención:

Respecto al primero, INTIMIDAD, resumo aquí algunas claves que ofreció:

1)      Los menores tienen que aprender en casa lo que es suyo y lo que no. ¿Qué es aquello que se desea compartir y lo que no? ¿Cuáles son los límites?

2)      Los padres somos responsables de enseñar a nuestros hijos qué es la intimidad y cómo se vive.

3)      Si no capacitamos a nuestros hijos para desenvolverse correctamente en el mundo físico,  ¿cómo lo harán bien en el virtual? Antes de la tecnología también había que enseñar intimidad.

En cuanto al tema de LA FRUSTRACIÓN, la doctora explicó que lo nuevo siempre trae girl-310476_960_720.pngincertidumbre. Los padres parecemos apremiados, Queremos o buscamos respuestas inmediatas, pero la educación es un proceso que choca contra la exigencia contemporánea de la rapidez: apretar una tecla y que esté listo. Además, nos encontramos con el problema de que muchos de nosotros somos inmigrantes digitales. Nos cuesta conectar con los gustos o intereses de nuestros hijos. ¿Sabemos trabajar en red? Normalmente, usamos las TIC como un reservorio de la información, no solemos manejar bien la multitarea, ellos sí. ¿Puede ser el juego un instrumento clave para conectar con ellos? Sí.

Los padres decidimos sobre la vida de nuestros hijos. Debemos dialogar, sí; sin embargo, no todo se puede dialogar. Desde casa, debemos enseñar lo importante que es canalizar y controlar la frustración. Esta juega un papel muy importante en el proceso educativo del niño. Es necesaria.

Por último, se abordó el tema de LA ADICCIÓN a la tecnología. Estas son algunas de las preguntas que Beatriz Lara formuló y respondió: ¿a qué debemos estar atentos los padres? Básicamente a cómo usa nuestro hijo la tecnología. ¿Hace uso de ella cuando está solo, siempre de manera aislada? ¿O también conectado con sus amigos? ¿Cuál es el fin de su uso? ¿Para qué?¿Para chatear, pasarse un nivel en un juego? ¿Los juegos en los que participa son juegos de vida o de muerte? ¿Fomentan la creatividad?  ¿Cómo le va fuera de casa? ¿Dónde anda? ¿Tiene actividades de ocio no dirigidas?

speech-1027857_960_720¿Y dentro de casa? ¿Cómo nos va?  ¿Podemos vivir sin tecnología? Busquemos el diálogo. Hablemos, no usemos la cena para regañar. Este tiempo debe ser un momento de relax. Cuidado con dejarnos llevar por el estrés acumulado a lo largo del día. Nuestro reto es hacer lo que les pedimos a ellos que hagan. Así, pues,  la cena es sagrada, no es el momento de abordar los problemas. Es mucho mejor hablar de nuestras cosas, narremos algunas de las vivencias del día, contemos nuestras historias.

Si dejamos que los móviles o tablets interfieran en este tiempo de diálogo estaremos perdiendo al menos una oportunidad diaria para fomentar el diálogo y conocernos mejor.

El problema a de la adición a las nuevas tecnologías es que son una adicción sin sustancia. ¿Cuántas veces miramos el móvil? ¿Cuál es la separación entre el mundo real y el físico? ¿Hasta dónde llega el ciberespacio?

Una clave es limitar el tiempo de uso de las nuevas tecnologías. Un ejercicio es queno-987086__180 prueben a dejar el móvil a los padres. Veremos cuánto les cuesta desprenderse del mismo.

Por otra parte, todavía no hay un adicto tipo. Por eso, nos puede alertar el tiempo de uso que se hace de las tecnologías. Es absurdo pedirle a un menor que se regule su tiempo de uso. El menor no puede definir un tiempo de juego. Sería como decirle a un recién nacido que se preparara el biberón.

Parte de nuestra labor como padres es entrenarles para que estén tiempos sin jugar o sin estar conectados.

¿Conoces a los influencers de tus hijos?

¿Conoces a los “influencers” de tus hijos en la Red?
19 abril @Fran_SanchezG

Tuve la oportunidad de escuchar a la abogada penalista Ruth Sala (@Ruth_legal) en la LOGO FAMILIASjornada “Por una Red más segura” que organizó @_Angelucho_ en el distrito de Tetuán, Madrid. Si quieres ponerte al día sobre cómo puede un menor hacer un uso responsable de internet, descárgate gratis el libro de Ángel Pablo Avilés.

A partir de la charla, pude imaginar lo mal que lo pasan los padres que, de repente, se enteran de que su hijo ha cometido un ciberdelito. Aquella “cerillita” que parecía una tontería se ha convertido en el mejor de los casos en un gran fuego; en el peor, en un incendio difícil de sofocar. No, normalmente, los padres no estamos preparados. La pregunta que hizo Ruth fue directa: ¿conoces a los “influencers” de tus hijos?

¿Sabemos quiénes son las personas que tienen una gran presencia en las redes sociales y, además, influyen sobre nuestros hijos?

Influencers no es sinónimo de algo malo. Cada día, todos recibimos la influencia de las personas con las que nos relacionamos. En el caso de los menores, es bueno y necesario saber quiénes sonimage esas personas que pueden tomar como modelo y qué es lo que transmiten. Algunos de los youtubers que más gracia les hacen son elrubiusOMG, Wismichu, AuronPlay, DalasReview, Willyrex o Vegetta, entre otros.

Ruth Sala habló de la importancia que los menores dan a los “likes”. Para ellos, cuantos más likes les dan sus amigos, más felices se sienten. Pero el problema no es que los amigos den likes sino que se identifique “popularidad” con “número de seguidores” y cantidad de likes que se obtienen.

Está claro que las redes sociales ejercen un gran poder en la actualidad. Como decía imageSpiderman: “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. ¿Cuál es nuestra responsabilidad como padres? Una de ellas es acompañar a nuestros hijos en su proceso constante de aprendizaje. Eso implica también, acompañarles en el uso responsable de las redes sociales. Para ello, Ruth nos aconsejó recordar a nuestros hijos que:

1) En internet NO está permitido todo. Destapemos la mentira de que somos anónimos o nadie puede coger al ciberdelincuente.

2) En internet, lo que ves, puede no ser real. Apliquemos el sentido común siempre.

3) Enseñemos un buen uso del móvil a través de una intervención prudente en las redes sociales.

¿Son buenas o malas las nuevas tecnologías?

Las nuevas tecnologías no son buenas ni malas. Las nuevas tecnologías son un instrumento en manos del ser humano. Estas pueden ser utilizadas bien o mal para hacer algo bueno o hacer algo malo.

  • Un buen uso: leí en la prensa como una niña de dos años salvó a su madre a través de Siri, la operadora digital de Apple. La madre sufría de desmayos repentinos y enseñó a la niña pequeña como debía actuar en caso de que ella cayera desplomada al suelo. La niña aprendió con solo dos años, pulso el botón del móvil y le dijo a Siri que llamara a urgencias. Hay testimonios de cómo la geolocalización de los móviles ha salvado a más de un montañero.
  • Un mal uso: por desgracia, también tenemos casos en los que un mal uso de las redes sociales, por ejemplo, ha provocado el suicidio inesperado de personas jóvenes. 

¿Dónde está el límite?

¿Dónde está el límite entre la esfera pública y la privada? Hace 20 años uno salía de casa y desconectaba de la esfera privada. Al no tener móvil, la única manera de contactar era a través del teléfono del trabajo o desde una cabina pública telefónica.

Diapositiva14Hoy en día, sin embargo, llevamos con nosotros un móvil, pero no es cualquier móvil. Es una aparato tecnológico con las mismas funciones que un ordenador. Estamos geolocalizados, podemos recibir y enviar correo electrónico, comprar y vender, chatear por whatsapp, y hasta colgar el maravilloso desayuno que hemos tenido en compañía de un gran amigo. Uno no llega al trabajo y dice, estoy feliz porque he desayunado con Manolo, un gran amigo. Sin embargo, colgamos en Facebook el selfie de ambos sonriendo con el café delante. Por algún motivo, queremos que ese organismo digital  vivo, que es internet, lo sepa y a través de él todos nuestros conocidos.

Nos cuesta decirle a un compañero de trabajo a la cara, “te aprecio un montón, creo que vales mucho, tu manera de ser me hace sentir muy a gusto en este lugar…”, pero a través del whatsapp sí nos atrevemos a mandarle un emoticono sonriente lanzándole un beso con forma de corazón.

Al revés ocurre lo mismo, la vida laboral, gracias a las nuevas tecnologías se introduce en la esfera privada. Los límites no están claros, se pierden con facilidad. Al final, cada usuario es el que decide dónde ponerlos.