Arrogancia, ocio y saturacion

El arrogante no ruega, al ocioso todo le aburre y al saciado todo le satura. Tres grandes males que se aprecian en cualquier ámbito de una sociedad consumista: arrogancia, ociosidad y saturación.

IMG_6044

La persona arrogante, no pregunta, se apropia directamente de lo que desea. Pedir favores ya no está de moda, impera exigir. Reconocer que necesito ayuda está obsoleto porque según los patrones actuales da sensación de debilidad: ¡qué pena! Niños que no levantan medio metro del suelo, pero ya saben imponer: “¡quiero esto, ahora!”. Atrás quedó el “por favor” y las “gracias”. La arrogancia no disminuye con el paso de los años.
Cuidado con los arrogantes. Parten de una posición exagerada por ellos mismos y nos reclaman algo que en realidad no les pertenece.

El ocioso, segundo gran problema. Muchos de los que se casaron en la primera mitad del siglo XX no tuvieron luna de miel. Se casaban un día como hoy y mañana a “currar”, “a sacar a la familia adelante”. Cualquiera se despistaba, llevaban trabajando desde que eran niños, conocían las labores duras del campo… ¿Ocio? Esa palabra no existía. Se trabajaba de lunes a domingo. El ocio, en su justa medida, nos enriquece, nos da descanso, pero cuando se hace del mismo el centro de nuestra existencia, nos empobrece porque no hemos nacido solo para ir al cine, ver series, jugar a la play, o viajar… Cada uno tenemos algo grande e importante que aportar en medio de una rutina diaria llamada trabajo. Una vida ociosa es superficial, está vacía de lo que de verdad importa, nos aleja de nuestro propósito principal.

La saturación. Tercer “problemón”. De estar saciados a estar saturados hay solo unos pasos. Tengo hambre, luego como. Bien. Tengo hambre, como y sigo comiendo aunque no tenga hambre: mal. Cuando la comida no sacia, una de dos, o no comemos lo suficiente o estamos hartos de otras cosas que no son alimentos. Los excesos saturan, y la saturación nos apaga. Quítate el café de la mañana y verás cuánto lo echas de menos. No haces otra cosa que pensar, me tengo que tomar un café. Tómate tres seguidos cada día y acabarás aborreciéndolos. El tema da para largo, pero no quiero saturar.

Arrogancia, ociosidad y saturación: tres problemas que todos enfrentamos.

Anuncios

Padres brillantes

29 de abril, @Fran_SanchezG

bread-1345077_1280Érase una vez un mundo en donde el pan tenía gran valor. Y tanto era así que cada vez que una madre daba a luz, se decía que el recién nacido traía un pan debajo del brazo. Esto era símbolo de felicidad y prosperidad. El mundo se enriquecía así con la llegada de una nueva vida que sumaría a la familia porque el legado se podría pasar a la siguiente generación.

Los padres actuales nos hemos olvidado del valor del pan. Y lo que es peor, algunos han olvidado la importancia de pasar el legado. Solemos decir que el niño no sólo no trae el pan sino que tampoco el manual de instrucciones. ¡Qué difícil es ser madre o padre en la actualidad!

Tuve la oportunidad (y el gusto) de escuchar a José Antonio Luengo en una conferencia en Madrid. De todo lo que dijo aprendí mucho, pero recojo aquí solo algunas ideas que me hicieron reflexionar sobre el papel de la familia en la educación actual:

1) Estamos perdiendo la comunicación: los padres no somos mala gente, pero compramosliving-on-the-edge-844873_640 a nuestros hijos poniéndoles apartamentos en nuestra casa. Caminamos hacia un escenario en donde el mundo capital quiere organizar completamente nuestras vidas.
2) Los niños y los adolescentes pierden ante economías potentes que premian el negocio como elemento básico. Tanto tienes, tanto vales. ¿Hacia dónde vamos? ¿Debe ser la economía el principal motor de la educación?
3) Vivimos acomodados en apartamentos rodeados de tecnología: parece que la supuesta calidad de vida no lo es tanto. Si miramos objetivamente el consumo de ansiolíticos de aquí a 15 años atrás, vemos que se ha quintuplicado. En el “tercer mundo” la mitad de las personas no pueden comer; y en “el primer mundo” la mitad de las personas no pueden dormir. En la actualidad tenemos las mayores cifras en obesidad y sobrepeso infantil.
4) El problema actual de la falta de respeto como elemento básico y crucial en las relaciones sociales.

road-sign-663360_640¿Qué podemos hacer? ¿Hay solución? Luengo propone utilizar el centro educativo como motor de cambio. En este sentido:

1) Las escuelas deben convertirse en entornos en donde los padres tengan más protagonismo. ¿Quién conoce mejor a los hijos que los propios progenitores?
2) El alumnado debe ser el verdadero protagonista en el centro educativo. Esto implica que, en ocasiones, sean ellos los propios agentes del cambio, es decir, aquellos que también comunican y educan a sus compañeros de estudio.

¿Eres residente o nativo digital?

23- abril -2016 @Fran_SanchezG

¿Eres residente o nativo digital? 

978-84-9098-978-4Ángel-Pablo Avilés (@_Angelucho_) y Kepa Paul Larrañaga han escrito ¡Atención papás y mamás! Recomiendo la lectura de este práctico manual a todas las familias que quieran saber cómo enfrentar los nuevos retos que nos plantea el uso de la tecnología.

Hoy en día no entendemos el espacio como se entendía hace 50 años. Gracias a internet el niño cobra un protagonismo que antes no tenía. Por ejemplo, ¿quién no ha colgado en la Red alguna foto de las vacaciones, o un día especial en familia? Afirma Kepa que “el espacio privado de la infancia se está convirtiendo en un espacio abierto y público”. Un buen ejemplo de esto es el canal de youtube Verdeliss. Si lo visitas, podrás comprobar que esta familia numerosa va contando su día a día en esta plataforma online. En el momento en que escribo este artículo ya tienen mas de 500.000 seguidores.

Por el contrario, otros progenitores deciden no subir imágenes de la familia, especialmente de los elementary-school-1332472_960_720menores, a la Red. Parece claro que los tiempos han cambiado. No hace tanto, el espacio de los niños era privado y cerrado. Dejábamos a nuestro hijo en la escuela y nos enterábamos de lo que había hecho bien porque nos lo contaba la maestra o el mismo niño. Pero hoy, están las redes sociales. A través de ellas podemos saber que ya han llegado al destino de la excursión, cómo han ido las actividades que han realizado a través de las imágenes de facebook o twitter y hasta qué han aprendido y quién ha sido el monitor que les ha estado hablando.

Kepa nos pregunta ¿Cómo es nuestro espacio doméstico? ¿Es un espacio que integra las TIC? ¿Hasta que punto es correcto decir que esta generación es la generación de las TIC, o de internet? ¿Fueron, entonces, nuestros abuelos la generación de la electricidad? Los procesos tecnológicos han ocurrido a lo largo de toda la historia, pero esto no quiere decir que los mismos nos definan. En definitiva, los niños y los adolescentes no son niños TIC sino niños y adolescentes del siglo XXI.

¿Cómo nos sentimos los adultos frente a internet? ¿Sentimos que somos residentes o nativos digitales? Los niños son habitantes de un ciberespacio en el que crecen y se desarrollan sin distinguir las dos realidades que separamos los adultos: la física y la virtual.

Rompiendo las reglas

11-abril-2016 / Fran Sánchez

Rompiendo las reglas es una película que cuenta cómo se logra un equipo ganador con jugadores que han sido descartados por la mayoría de entrenadores. ¿Hacemos los docentes lo mismo o no? ¿Descartamos a los alumnos que no reúnen las mejores cualidades? ¿Cuáles son las expectativas hacia los menos capacitados?

Nadie tiene una bola de cristal. No podemos mirar a un chico y decirle “conozco tu futuro”.

Sin embargo, a veces actuamos como si supiéramos todo lo bueno o malo de los alumnos que tenemos delante. La película está basada en hechos reales. Un manager intenta que sus mejores jugadores no se marchen, pero no tiene nada que hacer cuando llega la suculenta oferta económica de los equipos grandes. Para compensar la pérdida del jugador, el manager ficha a otros más económicos que, aunque no son tan buenos, pueden lograr un resultado similar a través del trabajo en equipo. El viejo lema de “la unión hace la fuerza”. La educación actual tiene que ver mucho con esto: trabajo en equipo y aprendizaje cooperativo.

moneyball-rompiendo-las-reglas-custom-por-lolocapri-dvd.jpg¿Pueden tres jugadores “malos” sustituir a uno muy bueno? La clave es conocer no sólo los puntos fuertes o habilidades sino también las carencias. La película lo sintetiza en la siguiente afirmación: “puede que no parezcáis campeones, pero sí lo sois; así que jugad como lo que sois”. Podemos no ser buenos en todo, pero hay algo en lo que sí destacamos. Sir Ken Robinson lo llama el elemento, aquello para lo que nacimos. Olvidar esto, en el largo proceso educativo, es un gran error.

¿Cuánto cuesta animar a un joven que no quiere estudiar? Juan Vaello afirma que debemos educar desde la diversidad de capacidades (los que pueden y los que no), la diversidad de conocimiento (los que saben y los que no), la diversidad de expectativas (los que esperan y los que no), la diversidad de intereses (los que quieren y los que no) y la diversidad de la actitud (los que suman y los que restan).

Me preocupa que la obligatoriedad de los estudios, la ausencia de cultura del esfuerzo o la falsa perspectiva subjetiva de falta de capacidad convenzan a los estudiantes de que tienen poco que aportar. Tampoco me gusta que otros se crean tan buenos que huyen del trabajo en equipo. ¿Nunca necesitarán la ayuda de alguien?

Es importante conocer aquello que debemos mejorar, pero no obsesionarnos con ello hasta el punto de que nos parezca imposible superarlo. Esta escena de la película lo ejemplifica.

Nunca dejaremos de aprender. Mickey Mantle lo dijo así:

“Es increíble lo que ignoras del juego que llevas practicando toda la vida”.

El libro de Augusto Cury, “Hijos brillantes, alumnos fascinantes”, nos puede ayudar a formar un equipo ganador también con aquellos con los que no cuenta el entrenador.

¿Te apuntas?

¿Por qué nos gusta tanto conectar?

¿Por qué nos gusta tanto conectar y compartir en la red? ¿Por qué tienen tanto éxito las redes sociales? Nicholas Christakis responde a estas preguntas mediante el ejemplo del grafito y del diamante:

Diapositiva11.JPG¿Cómo es posible que el grafito y el diamante sean tan distintos si ambos tienen como propiedad esencial el átomo de carbono? La clave no está en la propiedad sino en cómo conectan estos átomos. En mineralogía, el diamante (del griego antiguo αδάμας, adámas, que significa invencible o inalterable) es un alótropo del carbono donde los átomos de carbono están dispuestos en una variante de la estructura cristalina cúbica centrada en la cara denominada «red de diamante. La clave no está en las propiedades sino en cómo conectan unos átomos con otros, en la estructura que siguen.

Diapositiva12

La enseñanza es clara, las redes sociales nos llaman la atención porque nuestra manera de conectar puede hacer que el todo sea mayor que la suma de sus partes. A través de las redes sociales, los seres humanos conectamos y formamos un súper organismo.

Nos encanta conectar. Internet nos convierte en productores y no solo eso sino que además nos permite formar parte de un gran grupo, un organismo digital superior a nosotros mismos.