Paul Arden

Paul Arden fue director creativo ejecutivo de Saatchi & Saatchi, productor en la compañía cinematográfica Arden Sutherland-Dodd y columnista en The Independent.

En su obra, Usted puede ser lo bueno que quiera ser, Arden mezcla imágenes y palabras para enseñarnos lecciones importantes sobre la vida, el arte, el diseño y la creatividad. Por ejemplo, nos dice: “No tema trabajar con los mejores… Un despido puede ser positivo en su carrera… Es bueno equivocarse…No busque elogios, busque críticas.

Este es un libro atractivo, seductor e inconformista: como Paul. Él siempre apostó por los estudiantes creativos que huyeran de una moda rebelde siempre predecible y convencional.

A esta obra le siguieron otras como: Whatever You Think, Think The Opposite in 2006 y God Explained In A Taxi Ride.

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Hasta (casi) cien bichos

Elegí este título porque quería empezar el curso con una dosis de humor e ironía para profundizar no sólo en el aprendizaje del lenguaje sino también en el de otras materias que el alumnado también trabaja: matemáticas, lógica, ciencias naturales…

Daniel Nesquens plantea un mosaico de datos objetivos entrelazados por su aguda imaginación y experiencia literaria. En este enlace podéis ver un ejemplo de lo que os hablo.

Otro aspecto positivo del libro es que viene con una divertida guía de trabajo para los alumnos. Entre todos leemos “las animaladas” que el autor nos plantea y completamos los simpáticos ejercicios: “¿Qué aconsejarías a un lobo que no se atreve a decirle a la manada que es vegetariano?”.

También merecen una especial mención las ilustraciones de Elisa Arguilé. Con ellas el libro se nos presenta más vivo y colorido.

Si os interesa la obra, algunos enlaces interesantes son:

-Imaginaria

-Entrevista en Babar

¡Que lo disfrutéis!

W. Paul Young, “La cabaña”, Madrid, Espasa Calpe, 2009 (4ª edición)

“DE LA CABAÑA A JUAN JOSÉ CORTÉS”

Fran Sánchez

La ficción, según Vargas Llosa, es un acto de rebeldía contra la vida real y, en segundo, un desagravio a quienes desasosiega el vivir en la prisión de un único destino. Así, la ficción transforma la realidad para contarla”.

La cabaña narra cómo la tragedia humana tiene límites. Mack, el protagonista, los desconoce. Fruto del dolor que experimenta, se cuestiona por qué Dios no  ha evitado su sufrimiento. O, dicho de otra forma, ¿qué gana Dios viéndonos sufrir?

W. Paul Young asegura que la novela nace gracias a una tragedia familiar y real. A través de Mack, Young nos desafía a romper con la imagen tradicional que tenemos de las tres personas de Dios (Padre, Hijo y Espíritu).

José de Segovia destaca la capacidad del autor para desarmar nuestros prejuicios acerca de Dios. Mack habla con Papá (una mujer negra), Sarayu (el Espíritu Santo) y Jesús el Hijo (un “currito” carpintero vestido con mono azul). Paul Young pone en boca de Mack lo que todos, más de una vez, les hubiéramos querido preguntar a los tres.

Pero el mérito de la obra no está en las preguntas de Mack, sino en las respuestas de Dios. Mack tiene un encuentro con la Autoridad. Su vida cambiará para siempre.

El pasado fin de semana, 11 de octubre, tuve el privilegio de estrechar la   mano y saludar a Juan José Cortés. Allí, en San Rafael, nos dio una lección generosa y magistral de sencillez y humildad.

Sin palabras, con su mirada fija en J. A. Monroy, le escuchó con atención. Monroy le entregó verbal y físicamente el premio que le reconoce como “personalidad del año”. Cortés, agradecido, lo aceptó. No sin antes aclarar que cualquier cristiano hubiera hecho lo mismo en su lugar.

La tragedia humana, aunque a veces no lo parezca, tiene límites impuestos. Lo cuentan las personas que han cruzado la frontera del dolor extremo. Gracias familia Cortés por ayudarnos a creer.

Sánchez Ferlosio, Rafael, El Jarama

La novela comienza narrando la llegada de unos jóvenes a un bar junto al río Jarama. Es domingo y hace buen tiempo por lo que el río se llenará de domingueros. El agua del río elimina la rutina de la ciudad.

Destacan los personajes que son más echados “pa lante”: Mely, Sebastián, Miguel, Alicia y Lucita quien protagonizará el trágico suceso de su muerte en el río. El río engaña, por eso, todos los años se cobra la vida de algún madrileño. En el grupo nadie destaca tanto como el personaje principal.

El transcurso del tiempo es primordial en la obra. Se hace referencia a la hora, por ejemplo, en dieciséis ocasiones. Se presenta la hora para saber qué hacer.

La novela está escrita en tercera persona aunque el autor interviene, en ocasiones, para interpretar la realidad.

La novela dura un día por lo que la acción no avanza con la regularidad del reloj. En ocasiones, podemos hablar de retroceso temporal en el paso de una escena a otra y en el paso de un grupo a otro.

También encontramos similitud de acciones. Por ejemplo, se nos describe cómo contemplan la luna distintos personajes (Paulina y Sebas, Tito y Lucía o, también, Carmen y Fernando).

El autor consigue dar realismo y credibilidad a la obra porque sabe muy bien de lo que habla. Estamos ante una gran obra que recoge el ambiente juvenil, las conversaciones cotidianas propias del ocio y el tiempo libre de su época.

ALVAR EZQUERRA, Manuel, Formación de palabras en español, Madrid, Arco/Libros, 1996, 77pp.

ALVAR EZQUERRA, Manuel, Formación de palabras en español, Madrid, Arco/Libros, 1996, 77pp.

Aeromoza, barba cabruna, vuelvepiedras, chuflaibailas, quisicosa, cejijunto, teticiega, casquivano, salchucho, tentemozo, chafalmejas, andarríos, papahuevos, zampabollos, ganapierde, correveidile, metomentodo, hazmerreír, sabelotodo, tragalotodo, apoltronamiento, tontez, moscarda…

Alvar desborda el tema de la formación de palabras con numerosos ejemplos fáciles de entender. El libro está dividido en dos partes: teoría y práctica.

La ventaja para el estudiante es que los ejercicios que propone el autor también aportan la solución. El docente podrá recrear otros ejercicios similares en el aula.

En la teoría no sólo se abordan la composición, la derivación y parasíntesis sino también la revitalización, la creación onomatopéyica y la incorporación de voces ajenas. Un libro clásico al alcance de todos: bueno, bonito y barato.

MORLEY, Patrick M., “El hombre frente al espejo”, Miami, Vida, 2007, 441 pp.

Patrick es un reconocido hombre de negocios en Estados Unidos. Antes de cumplir treinta y cinco años ya había logrado que su compañía se situara entre las cien mejores empresas privadas de Florida. Ha experimentado el éxito y el fracaso en numerosas ocasiones. “El hombre frente al espejo” es un libro de fácil y amena lectura.

El autor nos pregunta si tenemos claro el sentido y el propósito de nuestra vida en una sociedad occidental tan marcada por el consumismo: “Estamos programados para consumir sólo porque la teoría económica dominante sostiene que un consumo progresivamente creciente de bienes es siempre beneficioso” (p.31).

¿Quién nos persuade a ser parte de este proceso?

Para Patrick, cada decisión que tomamos conlleva como mínimo unas consecuencias económicas y otras espirituales. Patrick imparte conferencias por todo el mundo. Uno de los juegos que le gusta llevar a cabo es el de “los diez destacados”:

-¿Puede nombrar los diez hombres más ricos del mundo?

-¿Puede mencionar los diez hombres más admirados de su país?

-¿Puede nombrar los diez empresarios ejecutivos más encumbrados de su país?

-¿Puede dar los nombres de los diez últimos presidentes?

-¿Puede recordar los últimos diez premios Nobel?

-¿Puede nombrar diez miembros del gabinete de gobierno?

-Nombre a sus diez mejores amigos.

-Nombre diez miembros de la familia que lo amen.

-Nombre las diez experiencias más memorables de su vida.

-Nombre diez personas que seguramente asistirían a su funeral.

-Haga las diez preguntas que querría plantearle a Dios.

El libro nos reta a reflexionar sobre cuáles son los propósitos y principios que rigen nuestra vida como hombre, padre, esposo, hijo, profesional, amigo…. ¿Cuál es mi mayor ambición? ¿Cuál es mi mayor sí?

ELAINE ST. JAMES, “Simplifica tu vida”, Barcelona, RBA Libros, 2003

Ante la crisis: simplifica tu vida.

Elaine era yuppie en la década de los ochenta. En la cumbre de su carrera, se dio cuenta de que las mismas herramientas que la habían permitido ascender eran a la vez instrumentos de tortura a los que debía someterse diariamente: “listas de cosas por hacer, números de teléfono, organizadores del tiempo, optimizadores de reuniones, estabilizadores de objetivos, gráficos de eficacia de alta tecnología y organizadores a largo plazo programados para varios años vista”. ¿Éxito? Sí, pero a costa de qué o de quién.

¿Tan difícil es desear menos cuando hablamos de gastar tiempo, dinero, ilusión….? Será que lo tengo tan cercano.

Entre alguno de sus cien consejos están: trasládese a una casa más pequeña, conduzca un coche sencillo, simplifique su vestuario, apague el televisor, no compre el periódico, no conteste al teléfono sólo porque esté sonando, tómese unas vacaciones en casa, no sea esclavo de su agenda, elija beber agua y otros tantos más que no os voy a contar para que leáis el libro.

La austeridad no es el camino hacia lo simple. ¿Cuánto dinero necesitas para ver un amanecer, dar un paseo por el campo, jugar al “uno” con tus hijos, ver una película en familia, perderte todo un día en la biblioteca, merendar con los amigos en el parque, acurrucarte sin prisa en el sofá o darte un baño relajante con espuma? Simple, pero difícil de practicar. Al cuerno la abundancia materialista. Abajo los ladrones del tiempo.