INTIMIDAD, FRUSTRACIÓN Y ADICCIÓN: CLAVES.

Diapositiva121 ABRIL @Fran_SanchezG

Beatriz Lara es psiquiatra infantil y coordinadora de la Unidad de Salud Mental en el Hospital Nuestra Señora del Prado en Talavera de la Reina. Tuve la oportunidad de escucharla en unas conferencias en Madrid. Estos son los tres temas que más me llamaron la atención:

Respecto al primero, INTIMIDAD, resumo aquí algunas claves que ofreció:

1)      Los menores tienen que aprender en casa lo que es suyo y lo que no. ¿Qué es aquello que se desea compartir y lo que no? ¿Cuáles son los límites?

2)      Los padres somos responsables de enseñar a nuestros hijos qué es la intimidad y cómo se vive.

3)      Si no capacitamos a nuestros hijos para desenvolverse correctamente en el mundo físico,  ¿cómo lo harán bien en el virtual? Antes de la tecnología también había que enseñar intimidad.

En cuanto al tema de LA FRUSTRACIÓN, la doctora explicó que lo nuevo siempre trae girl-310476_960_720.pngincertidumbre. Los padres parecemos apremiados, Queremos o buscamos respuestas inmediatas, pero la educación es un proceso que choca contra la exigencia contemporánea de la rapidez: apretar una tecla y que esté listo. Además, nos encontramos con el problema de que muchos de nosotros somos inmigrantes digitales. Nos cuesta conectar con los gustos o intereses de nuestros hijos. ¿Sabemos trabajar en red? Normalmente, usamos las TIC como un reservorio de la información, no solemos manejar bien la multitarea, ellos sí. ¿Puede ser el juego un instrumento clave para conectar con ellos? Sí.

Los padres decidimos sobre la vida de nuestros hijos. Debemos dialogar, sí; sin embargo, no todo se puede dialogar. Desde casa, debemos enseñar lo importante que es canalizar y controlar la frustración. Esta juega un papel muy importante en el proceso educativo del niño. Es necesaria.

Por último, se abordó el tema de LA ADICCIÓN a la tecnología. Estas son algunas de las preguntas que Beatriz Lara formuló y respondió: ¿a qué debemos estar atentos los padres? Básicamente a cómo usa nuestro hijo la tecnología. ¿Hace uso de ella cuando está solo, siempre de manera aislada? ¿O también conectado con sus amigos? ¿Cuál es el fin de su uso? ¿Para qué?¿Para chatear, pasarse un nivel en un juego? ¿Los juegos en los que participa son juegos de vida o de muerte? ¿Fomentan la creatividad?  ¿Cómo le va fuera de casa? ¿Dónde anda? ¿Tiene actividades de ocio no dirigidas?

speech-1027857_960_720¿Y dentro de casa? ¿Cómo nos va?  ¿Podemos vivir sin tecnología? Busquemos el diálogo. Hablemos, no usemos la cena para regañar. Este tiempo debe ser un momento de relax. Cuidado con dejarnos llevar por el estrés acumulado a lo largo del día. Nuestro reto es hacer lo que les pedimos a ellos que hagan. Así, pues,  la cena es sagrada, no es el momento de abordar los problemas. Es mucho mejor hablar de nuestras cosas, narremos algunas de las vivencias del día, contemos nuestras historias.

Si dejamos que los móviles o tablets interfieran en este tiempo de diálogo estaremos perdiendo al menos una oportunidad diaria para fomentar el diálogo y conocernos mejor.

El problema a de la adición a las nuevas tecnologías es que son una adicción sin sustancia. ¿Cuántas veces miramos el móvil? ¿Cuál es la separación entre el mundo real y el físico? ¿Hasta dónde llega el ciberespacio?

Una clave es limitar el tiempo de uso de las nuevas tecnologías. Un ejercicio es queno-987086__180 prueben a dejar el móvil a los padres. Veremos cuánto les cuesta desprenderse del mismo.

Por otra parte, todavía no hay un adicto tipo. Por eso, nos puede alertar el tiempo de uso que se hace de las tecnologías. Es absurdo pedirle a un menor que se regule su tiempo de uso. El menor no puede definir un tiempo de juego. Sería como decirle a un recién nacido que se preparara el biberón.

Parte de nuestra labor como padres es entrenarles para que estén tiempos sin jugar o sin estar conectados.

¿Dónde está el límite?

¿Dónde está el límite entre la esfera pública y la privada? Hace 20 años uno salía de casa y desconectaba de la esfera privada. Al no tener móvil, la única manera de contactar era a través del teléfono del trabajo o desde una cabina pública telefónica.

Diapositiva14Hoy en día, sin embargo, llevamos con nosotros un móvil, pero no es cualquier móvil. Es una aparato tecnológico con las mismas funciones que un ordenador. Estamos geolocalizados, podemos recibir y enviar correo electrónico, comprar y vender, chatear por whatsapp, y hasta colgar el maravilloso desayuno que hemos tenido en compañía de un gran amigo. Uno no llega al trabajo y dice, estoy feliz porque he desayunado con Manolo, un gran amigo. Sin embargo, colgamos en Facebook el selfie de ambos sonriendo con el café delante. Por algún motivo, queremos que ese organismo digital  vivo, que es internet, lo sepa y a través de él todos nuestros conocidos.

Nos cuesta decirle a un compañero de trabajo a la cara, “te aprecio un montón, creo que vales mucho, tu manera de ser me hace sentir muy a gusto en este lugar…”, pero a través del whatsapp sí nos atrevemos a mandarle un emoticono sonriente lanzándole un beso con forma de corazón.

Al revés ocurre lo mismo, la vida laboral, gracias a las nuevas tecnologías se introduce en la esfera privada. Los límites no están claros, se pierden con facilidad. Al final, cada usuario es el que decide dónde ponerlos. 

¿Por qué nos gusta tanto conectar?

¿Por qué nos gusta tanto conectar y compartir en la red? ¿Por qué tienen tanto éxito las redes sociales? Nicholas Christakis responde a estas preguntas mediante el ejemplo del grafito y del diamante:

Diapositiva11.JPG¿Cómo es posible que el grafito y el diamante sean tan distintos si ambos tienen como propiedad esencial el átomo de carbono? La clave no está en la propiedad sino en cómo conectan estos átomos. En mineralogía, el diamante (del griego antiguo αδάμας, adámas, que significa invencible o inalterable) es un alótropo del carbono donde los átomos de carbono están dispuestos en una variante de la estructura cristalina cúbica centrada en la cara denominada «red de diamante. La clave no está en las propiedades sino en cómo conectan unos átomos con otros, en la estructura que siguen.

Diapositiva12

La enseñanza es clara, las redes sociales nos llaman la atención porque nuestra manera de conectar puede hacer que el todo sea mayor que la suma de sus partes. A través de las redes sociales, los seres humanos conectamos y formamos un súper organismo.

Nos encanta conectar. Internet nos convierte en productores y no solo eso sino que además nos permite formar parte de un gran grupo, un organismo digital superior a nosotros mismos.

Internet rompe fronteras

Clay Shirky afirma que Internet es una tecnología que rompe fronteras. Vivimos un momento en donde se da el mayor incremento de la capacidad expresiva en la historia de la historia de la humanidad.

Hay 4 momentos en los últimos 500 años en los que los medios han supuesto un gran cambio y, en consecuencia, han producido una revolución:

Diapositiva8

¿Qué ventajas ofrece internet frente a estos adelantos tecnológicos?

El teléfono nos dio el modelo de uno a uno, y la radio, la prensa y la televisión nos lo dio de uno a muchos. Pero internet nos da el modelo de muchos a muchos. Internet es tan potente que somete a los demás medios y los digitaliza.

Otro gran avance que ofrece internet es que hace que el consumidor se convierta en productor. La gran revolución de internet no es solo esto sino que además conecta a unos productores con otros. Los usuarios de internet no solo producen sino que además se conectan y forman grupos. Entramos en una era en la que los contenidos no son necesariamente producidos por profesionales sino por consumidores que se han convertido en productores y comparten lo que producen de manera libre y gratuita.